miércoles, abril 07, 2010

Los improperios sordos

Me comentaba una amiga, no hace mucho, que había leído un artículo en El país donde se echaba por tierra la creencia de que la decapitación mediante la guillotina era el método de ejecución penal más indoloro y limpio. Por lo visto, no sé si basado en la leyenda o en datos más fiables, se ponían ejemplos en los que las cabezas, una vez separadas de sus cuerpos, hacían macabros gestos, o incluso hablaban. O movían los labios, porque con las cuerdas vocales en aquel estado, poco iban a decir las creatures.

Yo me imagino al verdugo, mirando las cabezas en la cesta, que no hacían más que dedicarle improperios sordos. Me lo imagino llegando a casa y pensando: "Pues porque no les oía, pero vamos, que cagarse en mi puta estirpe debe haber sido de lo mejor que me han dicho las cabezas". Y todos los días la misma mierda. La misma mierda de cabezas mirándote y diciéndote cosas que no puedes entender, porque no tienen cuerdas vocales, algo que no impide que dediquen los pocos segundos que les queda de vida a regalarte un recital de insultos.

Me dejó realmente en estado de shock. Imagináoslo por un microsegundo. Es el mal rollo elevado a su enésima potencia.

Javi Botet me dio que él ya lo sabía. Lo de los segundos extra, lo de la vida extra. Vida extra de mierda, todo sea dicho. Pobre María Antonieta. ¿No?

De pequeño no podía dormir porque me venía a la mente la imagen de este cromo de la colección "Monstruos".

Entre ésta y la de la curva, vaya infancia me dieron las hijas de puta.

4 comentarios:

Ferran Esteve dijo...

Aplauso. No sé cómo lo haces pero tus posts son la risa.

BARTU dijo...

Una cabeza cortada poniéndote a parir, menudo panorama.

David Sánchez dijo...

Que recuerdos al ojear el álbum!
y que cutre es la sección superheroes.

Dibujos dijo...

jajajaja, que me has hecho reir! eso es lo que llamo una infancia para olvidar! Slds.